Yeshe Tsogyal: la gran yoguini del budismo tibetano - Portada

Yeshe Tsogyal: la gran yoguini del budismo tibetano

La mujer tiene un espacio principal en el budismo, aunque a veces pueda no parecerlo a primera vista. Una de las figuras femeninas más relevantes es la gran yoguini Yeshe Tsogyal, madre del budismo tibetano y un ejemplo para adentrarse en la espiritualidad rompiendo cualquier barrera de género.

De cara al próximo 8 de marzo, desde Aumjoia queremos celebrar la figura de Yeshe Tsogyal. Si quieres introducirte en sus logros y enseñanzas, sigue leyendo.

Yeshe Tsogyal: introductora del budismo en el Tíbet

La vida de Yeshe Tsogyal nos ha llegado a través de leyendas, tradiciones y hagiografías. Explicar su importancia y distinguir lo real del mito es tan complicado que en este post solo daremos algunas pinceladas de su inmensa e inspiradora figura.

Yeshe Tsogyal nació a mediados del siglo VIII d.C. en Oddiyana, un reino medieval del noroeste de la India conocido por su desarrollo y difusión del budismo Vajrayāna o tántrico, del que surgirá el budismo tibetano. De hecho, nuestra protagonista fue una de las grandes responsables de la introducción del Vajrayāna en el Tíbet, surgiendo la escuela Nyingma.

Yeshe Tsogyal recibe diversos nombres: Oceáno de Sabiduría o Victoriosa Océano de Sabiduría, Reina Lago de Sabiduría, Dama de Kharchen o La Danzarina del Cielo. Este último término hace referencia a la palabra sánscrita Dakini, buda femenina. Pero, ¿por qué es tan importante y recibe nombres tan elevados?

Yeshe Tsogyal: la gran yoguini del budismo tibetano - Mural

Según la tradición, Yeshe Tsogyal desciende de un importante linaje y sus padres trataron de emparejarla desde muy joven. Como ella solo muestra interés por la vida espiritual y buscar la iluminación, es entregada a la fuerza y capturada.

Yeshe Tsogyal logró escapar y sobrevivir de forma eremítica hasta que fue encontrada por sus pretendientes. La intercesión del emperador del Tíbet Trisong Detsen fue clave: la convirtió en esposa y ministra de asuntos religiosos para, más adelante, ser ofrecida al gran gurú Padmasambhava.

Yeshe Tsogyal y Gurú Rinpoche: la aprendiz que iguala al maestro

Padmasambhava, conocido como Gurú Rinpoche, está considerado en el Tíbet como el segundo Buda. Se trata del introductor del budismo en este país, fundando su primer templo, pero también en Nepal, Bután y amplias zonas del Himalaya.

Yeshe Tsogyal: la gran yoguini del budismo tibetano - Padmasambhava

La Dama de Kharchen se convirtió en su consorte y aprendiz, llegando a situarse a la altura de su maestro. Esto demostró que el cuerpo de la mujer no era un obstáculo para la iluminación, algo que era comúnmente aceptado por las tradiciones budistas.

De hecho, el propio Gurú Rinpoche exhortó a Yeshe Tsogyal a seguir este camino: “La base para realizar la iluminación es un cuerpo humano. Masculino o femenino, no hay gran diferencia, pero si ella desarrolla la mente inclinada a la iluminación, el cuerpo de la mujer es mejor”.

Padmasambhava es el padre del budismo tibetano. Sus enseñanzas han marcado esta corriente espiritual y sus terma, tesoros de conocimientos, fueron ocultos en objetos o en la mente de sus discípulos para ser encontrados siglos después, cuando puedan tener comprensión real.

Yeshe Tsogyal: la gran yoguini del budismo tibetano - Buda

Buda de la Medicina, sobre Padmasambhava, quien está flanqueado por Mandarava y Yeshe Tsogyal

Sin embargo, fue Yeshe Tsogyal quien asistió a Gurú Rinpoche en la emanación de muchos de estos conocimientos y generó sus propios terma. De hecho, sus reflexiones sobre visión, meditación y acción han marcado las prácticas del budismo tibetano.

La vida de la gran yoguini, más aún tras la muerte de Padmasambhava, estuvo marcada por la austeridad y la entrega a los demás: tanto a quienes buscaban sus enseñanzas como a quien tenía necesidades materiales e incluso físicas. Ella misma narró cómo alimentó a los hambrientos, cuidó de los enfermos, vistió a los indigentes y se entregó a los lujuriosos.

Yeshe Tsogyal: la gran yoguini del budismo tibetano - Instrumento

Yeshe Tsogyal es un ejemplo para toda persona que quiera adentrarse en el budismo o en la práctica de la meditación, tanto por sus altos conocimientos como por su humanidad. Pero es, especialmente, una figura de referencia para las mujeres que buscan la iluminación gracias a su intensa devoción, constancia y ruptura con antiguas consideraciones de género.

Si quieres saber más sobre ella, puedes leer un intensivo resumen de su vida y obra en los posts de Casa Virupa: El camino de la gran yoguini y Por qué lloran los yoguis. El libro La Danzarina del Cielo de Keith Dowman es otro paso más allá si quieres seguir descubriendo a Yeshe Tsogyal.

Respira, Enfoca, Medita, Siente.
Hasta la próxima.
Aum!

*Las imágenes, excepto en el caso señalado, pueden encontrarse y pertenecen a la web I am Yeshe Tsogyal, donde la yoguini presenta su figura y enseñanzas.

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